Rock y M&M… ¿Conoces la cláusula Van Halen?

Realmente hay tres partes en el proceso creativo. Primero está la inspiración, luego está la ejecución y finalmente está la liberación.
Eddie Van Halen

Esta vez, desde Steering Bird, asesores online en administración y dirección de empresas, vamos a hablar sobre la banda de rock Van Halen, sus conciertos, los M&M y una cláusula específica de sus contratos, que ha pasado a conocerse como “la cláusula Van Halen”. Publicamos esta entrada ante la reciente muerte de Eddie Van Halen. Let’s rock.

Van Halen, rockstars

Nunca puedes negar el inmenso talento, la credibilidad del rock y la contribución histórica icónica que hizo Van Halen.
Steve Vai

La banda de rock Van Halen fue formada en Pasadena, California, en 1972. Estaba compuesta originalmente por Eddie Van Halen, Alex Van Halen, Mark Stone, Michael Anthony y David Lee Roth. Su disco debut de 1978, llamado Van Halen, logró vender alrededor de 10 millones de copias y es considerado un hit del rock. La banda se hizo especialmente reconocida por Eddie Van Halen, uno de los guitarristas más influyentes de la historia del rock.

Fueron uno de los primeros grupos musicales en montar grandes producciones en ciudades secundarias o terciarias. Así también, fueron de los primeros grupos en tercerizar parte del proceso de producción del concierto. En estas giras, montaban enormes escenarios, con un gran despliegue de luz y sonido.

Sus agendas eran muy ajustadas y había muy poco tiempo entre un concierto y otro. La gira de 1982 es emblemática. Comenzó en Georgia, Alabama, Estados Unidos y terminó en Buenos Aires, Argentina. Por este motivo, la empresa promotora o productora de la ciudad que les contrataba, tenía que encargarse de gran parte del montaje del escenario.

Los contratistas tenían un plazo limitado para realizar el montaje estructural del escenario, luego de lo cual llegaba el equipo de Van Halen a realizar la instalación eléctrica, encargándose del sonido y la iluminación, entre otras cosas, tal como lo debía indicar la secuencia de contrucción y montaje.

Si por algún motivo no conoces a Van Halen, te dejamos uno de sus vídeos, donde también podrás observar el escenario, para que entremos en contexto.

El contrato del concierto… y el rider

Lo que suele venir primero es el contrato.
Ira Gershwin

El contrato de un concierto en vivo, lleva un anexo que incluye las especificaciones técnicas y las peticiones especiales que la banda solicita para que el concierto se efectúe. Este anexo, en el argot de la industria se llama rider.

Los rider de las giras llegan a niveles míticos ¿Por qué? Porque existe una larga tradición de músicos y actores que agregan exigencias absurdas en sus contratos de actuación, solamente porque pueden hacerlo.

En función de la muy ajustada agenda del grupo. Van Halen firmaba contratos con riders muy detallado técnicamente para efectuar el montaje. Los riders contaban una gran lista de requisitos técnicos, sobre potencia eléctrica necesaria, enchufes, tamaño de puertas para mover equipos y un largo etc. Todo esto era necesario para que, como hemos dicho, luego llegara el equipo técnico de la banda a terminar el montaje e instalar los instrumentos de sonido.

Por ejemplo, el artículo 148 indicaba “habrá enchufes de voltaje de 15 amperios a una distancia de 20 pies, de manera uniforme, proporcionado 19 amperios…”

Van Halen tuvo un efecto muy importante en la gira de música rock moderna, debido al uso que dio al rider de contrato técnico de concierto. La banda fue pionera en el uso de rider para especificar una “lista de deseos”. Esta es una práctica de toda la industria de la música actualmente. Sin embargo, los rider de Van Halen es famoso por la sección de alimentación.

No brown M&M’s

Solo encuentro libertad en los reinos de la excentricidad.
David Bowie

Entre todos los artículos, principalmente técnicos, del contrato de Van Halen, estaba el artículo 126, que indicaba “No habrá M&M marrones en el área de backstage, bajo pena de pérdida del show, con compensación total”.

Durante años, este artículo fue visto como una expresión frívola y ego-maníaca del estilo de vida del rock and roll.

Adicionalmente, el rider del concierto, en la lista de comida para el backstage solicitaba nuevamente, que hubiese un bol de M&M, y se exigía expresamente que no debía haber ninguno de color marrón.

Ahora bien, debemos remontarnos a 1980, y al concierto realizado por la banda en Pueblo, Colorado. Según indica la leyenda urbana el cantante David Lee Roth llegó al backstage y encontró M&M marrones en el bol. Se enfadó tanto que terminó destrozando el área de backstage, causando daños por USD 12.000. Esto reforzó la fama de rockeros exéntricos que ya tenían los integrantes de Van Halen.

Según relata David Lee Roth en su libro “Crazy from the Heat” (1997): “Vine detrás del escenario. Encontré algunos M&M’s marrones, entré en un completo modo Shakespeare “¿Qué es esto ante mí?”… ya sabes, con el cráneo en una mano… y rápidamente destrocé el camerino. Tiré el buffet, hice un agujero en la puerta, doce mil dólares de diversión”

Luego, agrega que “Salió a la luz en la prensa que descubrí M&M’s marrones e hice daños por valor de ochenta y cinco mil dólares en el área detrás del escenario. Bueno, ¿quién soy yo para interponerme ante un buen rumor?”

En realidad, la situación era un poco diferente, más allá de los destrozos.

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Van Halen Rider - No Brown M&Ms (Source: The Smoking Gun)

La verdad de Van Halen y los M&M

¿Quién soy yo para interponerme ante un buen rumor?
David Lee Roth

David Lee Roth (1997), contó lo que escondía el artículo 126: “Van Halen fue la primera banda en llevar grandes producciones a los mercados de tercer nivel. Nos deteníamos con nueve camiones de dieciocho ruedas, llenos de equipo, donde el estándar era de tres camiones, como máximo. Y hubo muchos, muchos errores técnicos, ya sea que las vigas no pudieran soportar el peso, que el piso se hundiera o que las puertas no fueran lo suficientemente grandes para mover el equipo”.

Todas las promotoras, productoras y contratistas, siempre indicaban que habían montado bien el escenario, siguiendo al detalle todas las indicaciones técnicas del contrato. La agenda de Van Halen no tenía muchas holguras, por lo que no había tiempo para comprobarlo todo. De este modo, lo primero que hacían era revisar el bowl de M&M.

Al respecto, David Lee Roth señala: “Cuando caminaba detrás del escenario, si veía un M&M marrón en ese cuenco… bueno, revisa toda la producción. Garantizado que vas a encontrar un error técnico. No leyeron el contrato. Garantizado que te encontrarás con un problema. A veces, este problema amenazaría con destruir todo el espectáculo. Algo que podría ser, literalmente, potencialmente mortal”

Así, si encontraban M&M marrones, sabían que los promotores, productores y contratistas no habían leído el contrato con atención. Esto podía generar fallos críticos, en la potencia eléctrica, en la calidad del sonido, en la iluminación, en la seguridad del grupo o de los asistentes, en la estructura para soportar el peso del escenario y del equipo, etc. En un montaje, hay muchas posibilidades de que algo pueda salir mal.

Desde el punto de vista estadístico y psicológico, el montaje e instalación de un escenario corresponde a una estructura disjuntiva, que se asocia con la evaluación de riesgos. Esto se refiere a que la estructura completa de un sistema complejo funcionará mal si uno de sus componentes falla. Como indican Daniel Kahneman y Amos Tversky en el artículo “Judgment under uncertainty” (revista Science Nº 185, 1974): “Aunque la probabilidad de un fallo en cada componente es muy escasa, la probabilidad de un fallo general puede ser alta si muchos componentes están implicados”. Además, indican que, debido a los efectos de los anclajes psicológicos, tendemos a “subestimar las probabilidades de fracaso en sistemas complejos”. Con esto, queremos resaltar lo crítico de la actividad de montar el escenario.

La Cláusula Van Halen

Lo que se mide, se gestiona.
Peter Drucker

En definitiva, el concierto podía tener problemas y no se podía garantizar la seguridad del grupo, los trabajadores y el público.

El sistema detrás del simple No Brown M&Ms funcionó. En el concierto de Pueblo, Colorado, donde los promotores no revisaron la petición de los M&M marrones, el escenario acabó hundiendo el suelo de la pista de básquetbol donde fue montado, causando daños de USD 80.000, adicionales a los destrozos hechos por David Lee Roth en el backstage.

Tal como Lee Roth (1997) lo señala: “La gente de Pueblo, Colorado, en la universidad, se tomó el contrato de manera bastante casual. Tenían uno de estos nuevos pisos de baloncesto hinchables de goma en su arena. No habían leído el contrato y, en realidad, no estaban seguros del peso de esta producción; esta cosa pesaba como el final comercial de un 747”

Luego agrega “La puesta en escena se hundió en el suelo. No se molestaron en mirar los requisitos de peso ni nada, y esto se hundió a través de su nuevo piso e hizo daños por valor de ochenta mil dólares al piso de la arena. Todo tuvo que ser reemplazado”

El artículo 126 parecía una excéntrica exigencia de comida de un grupo de estrellas de rock. Pero realmente era una brillante forma de controlar rápidamente la calidad del montaje. Una forma de confirmar que el contratista había leído el contrato y que había seguido todas las instrucciones del montaje. Era como el canario en la mina de carbón. Era un excelente control de calidad, simple y rápido, para hacer un chequeo inicial.

Tal como lo indican los hermanos Chip y Dan Health en su libro “Decisive: How to Make Better Choices in Life and Work” (2013): “David Lee Roth no era una diva; era un maestro de operaciones. En el mundo de Van Halen, un M&M marrón era una trampa”.

Síntesis

Un estándar vale mil reuniones de comité.
Dale Dauten

Desde entonces, se suele llamar Cláusula Van Halen a una cláusula, aparentemente sin sentido, que se incluye para confirmar que la otra parte ha leído el contrato. Es así como lo que durante años se consideró una excentricidad más de una banda de hard rock, se transformó en un business case sobre el control de calidad.

En base a nuestra experiencia, te comentamos que nos hemos encontrado con algunas curiosidades en contratos, principalmente de abastecimiento en operaciones y en proyectos. Hemos visto revisiones no eliminadas, comentarios que no deberían haberse impreso ni firmado, frases duplicadas y hasta insultos. Ninguno de ellos califica como Cláusula Van Halen. El mensaje de este párrafo es que leas bien los contratos, antes y después de firmarlos.

Por otra parte, también hemos sido testigo de pequeñas cláusulas que son controles de calidad o que son elementos que se utilizan en negociaciones, una vez que los contratos se abren para realizar modificaciones.

Finalmente, cerramos este artículo con uno de los grandes éxitos de Van Halen.

Créditos de la imagen principal: Revista Rolling Stone.

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